Confieso que he violado

No os mola el feminismo porque hace que absolutamente todos los hombres que destacaron en algo caigan por lo que escondieron.

Carla Moreno

Tan naturalizada está la cultura de la violación y el racismo, que un hombre blanco y con poder puede incluir el relato de una violación como una anécdota más de sus memorias, y no pasa nada.

En este texto, Neruda cuenta cómo violó a la mujer que le limpiaba la mierda mientras él ocupaba el cargo de Cónsul en Colombo.

El relato completo, a continuación. Al final, algunos comentarios míos.

“Mi solitario y aislado bungalow estaba lejos de toda urbanización. Cuando yo lo alquilé traté de saber en dónde se hallaba el excusado que no se veía por ninguna parte. En efecto, quedaba muy lejos de la ducha; hacia el fondo de la casa.

Lo examiné con curiosidad. Era una caja de madera con un agujero al centro, muy similar al artefacto que conocí en mi infancia campesina, en mi país. Pero los nuestros se situaban sobre un pozo profundo o sobre una corriente de…

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