Mes: mayo 2015

Contra el academicismo del lenguaje y la policía del feminismo

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En una cuenta de twitter sobre feminismo, que se dedica a la visibilización de los distintos cuerpos e identidades personales y sexuales, surge un debate que quiero volcar aquí. Una fotografía de un cuerpo de mujer donde se muestra TW,GENITALES. Gracias a una amiga me entero de que TW es el nuevo Parental Advisory Explicit Content, “Trigger Warning”, un aviso de contenido sensible que puede ofender. Es aquí cuando nos preguntamos que sentido tiene este aviso si la cuenta se dedica precisamente a visibilizar (es contrario por concepto). Se nos responde con que es “alosexista” (def.Alosexista/mo es aquella práctica del placer sexual y de la propia sexualidad de manera cotidiana, antítesis del concepto Asexual). Sigue sin tener sentido. Se nos explica que hay gente a la que le molesta ver genitales y sangre, y entonces decimos QUÉ SENTIDO TIENE LLAMARLO VISIBILIDAD. Cuando tratamos de emancipar los cuerpos y todas las historias de la opresión referentes al mismo parece ser que en una gran medida se acompañan otras pequeñas fórmulas coercitivas donde hemos de aceptar el desagrado/rechazo de una identidad liberada. Esto es, que una persona trans por ejemplo se molestase con un cuerpo/identidad Cis, o que una asexual se asqueara por una foto de sexo explícito. Hay múltiples identidades y todas merecen su atención, pero nada más lejos que normalizar múltiples rechazos en una contrahistoria feminista que trata de liberar lo rechazado.

También hay un uso del lenguaje que es coercitivo (asumiendo que el lenguaje es hijo pródigo del poder hereditario patriarcal) en el ámbito feminista. Hay que nombrar lo no nombrado para que así exista, esa es una premisa que aceptamos, pero si esto se usa para recriminar y confundir, para ser una policía del feminismo yo me bajo. Es cierto que todo ahora (o es mi impresión) funciona muy rápido, nuevos conceptos, nuevos términos, y es comprensible dado que en toda la historia de la humanidad salvo pequeños lapsos creados por mujeres u otras identidades rechazadas socialmente, esto no ha tenido lugar. Así que el desarrollo de la terminología feminista es rápido y contundente, y que sorprende que donde antes no había nada ahora haya un mar de opciones y de identidades sobre las que se puede (y se debe) aprender.Contra el academicismo no es solo contra la RAE, es contra cualquier autoridad que obligue al uso terminológico y correctivo del lenguaje, incluído el feminista. El feminismo trata de eliminar la opresión (ya que viene desde lo oprimide) y si las prácticas empiezan a ser alimentar nuevas cárceles del lenguaje y nuevas autoridades, yo definitivamente no entiendo nada.

La idea es aprender unes de otres, aprender a tolerar lo que nos han enseñado rechazar y que la definición forma parte de la etiqueta, generada por el sistema dominante (que sea cual sea, siempre es opresor). Y en eso no entra tolerar los nuevos rechazos de múltiples identidades, ni de usar términos que ni si quiera has interiorizado, ni castigar a quien ha leído menos que tú o tiene otra concepción distinta a la tuya de lo que violenta o no (y aquí hablo de feminismo, no del macho al que “hay que tolerar”). Construyamos,joder, no asediemos.